Vivienda usada, solución ante caída de producción

En el país, las transacciones de vivienda usada podrían multiplicarse para resolver las problemáticas actuales que presenta el sector de la producción

Actualmente, el mercado inmobiliario de vivienda del país atraviesa una situación complicada, en la que factores internos y externos han ido desacelerando la producción de viviendas nuevas, lo que se estima en una caída del 16.2% en el primer semestre del 2019, frente al mismo periodo del 2018. Sin embargo, las necesidades de vivienda de las familias mexicanas no desaparecen.

En este sentido, la vivienda usada puede convertirse en una alternativa para resolver las dificultades del mercado inmobiliario, ya que las ventajas que ofrece la posicionan como una opción viable tanto para inversionistas como para aquellos que buscan adquirir un patrimonio.

“Normalmente se toma especial atención a lo que sucede con el mercado de la vivienda nueva, pero se ha desaprovechado las posibilidades que existen en la vivienda usada, un rubro que podría impulsarse mucho más, y que cuenta con las características necesarias para inyectar dinamismo a la industria”, comentó Javier Romero, CEO del portal inmobiliario Hausy.mx.

Especialistas del sector afirman que por cada vivienda nueva que se adquiere en el país, hay de tres a cinco transacciones de vivienda usada, lo cual podría multiplicarse al resolver las problemáticas actuales que presenta este sector, como la falta de información fidedigna de las características de la propiedad.

“Cuando la vivienda ya tiene muchos años es muy común que no existan los planos originales. Esto dificulta tener certeza de las dimensiones y características de la propiedad que se está queriendo vender, y a su vez los compradores desconfían de las descripciones que existen en los anuncios”, señaló Romero.

Otra problemática que presenta el sector de la vivienda usada es la falta de actualización de documentos legales, principalmente por parte de los propietarios.

“Hay problemas con el cambio de propietario. Si una persona hereda o recibe una propiedad, muchas veces no realiza el debido proceso para poner los papeles a su nombre, y al momento de querer vender nuevamente la vivienda, resulta que hay un tema legal que hay que resolver primero. Lo cual se traduce en un gasto de dinero y de tiempo”, explicó el CEO de Hausy.mx.

Lo cierto es que la vivienda usada ofrece beneficios importantes para el comprador, como ubicaciones céntricas que hoy sería difícil encontrar en un desarrollo nuevo, espacios más amplios que la construcción moderna, precios más económicos, y la oportunidad de mudarse de manera inmediata.

“En Hausy.mx vemos que la gente que busca vivienda usada lo hace para tener acceso a una vivienda mejor ubicada o del tamaño adecuado a sus necesidades actuales, sin embargo, esta intención puede convertirse en un dolor de cabeza si no tienen la información adecuada para tomar sus decisiones, por eso el proceso tradicional de compra es tan largo”, agregó Javier Romero.

En ese sentido, las PropTech, es decir, las startups inmobiliarias que funcionan con base en las tecnologías, podrían potencializar lo que hace falta para el sector, al utilizar inteligencia de datos para determinar recursos, gustos y necesidades del cliente y, de esta manera, ofrecerle viviendas que encajen con su estilo de vida, recortando el tiempo de búsqueda hasta en un 70%. Además de ofrecer asesora al usuario en todo el proceso de compra, desde temas legales y financieros, hasta estructurales.