La magia del orden

De acuerdo con la gurú japonesa Marie Kondo, el secreto es identificar si un objeto te hace feliz o no para dejar de acumular cosas innecesarias

Mantener en orden nuestra casa muchas veces es complicado. Sin embargo, Marie Kondo ha creado un método para tener las cosas almacenadas en el lugar adecuado y quedarte solamente con lo que realmente amas. 

Se trata de un sistema particular de Feng Shui conocido como Método Konmari, el cual ella diseñó desde pequeña al comprobar que el orden genera un impacto positivo en nuestro estado de ánimo. Aquí te dejamos los puntos para tomar en cuenta.

1.-Almacenar lo que da alegría. Debes sacar todo lo que tienes en armarios, closets, estantes y colocarlos en el suelo. Después uno por uno preguntar si esa cosa te hace feliz. Si la respuesta es afirmativa, guardarlo, y si no, debes donar ese objeto o tirarlo.

2.-Ordena por categorías. Una vez seleccionado, comienza por categorías libros, ropa, adornos, discos, fotos, recuerdos, etcétera. Si decides iniciar por la ropa se deberán ordenar todos los armarios y cajones en los que haya prendas en su interior y así sucesivamente.

3.-Empieza por la ropa. La ropa, según esta teoría, es la más fácil de ordenar, porque podemos desechar con más facilidad en función a su estado. Al final dejaremos los objetos de carácter sentimental, como las fotos o recuerdos porque es más difícil decidir si hay que deshacernos de ellos.

4.-Guarda por tipología. Se pueden guardar objetos por su tipo y no mezclarlas con otras.

5.-Sencillez. Almacena las cosas a la vista, ya que si utilizas envases solo ocultarás los objetos y al olvidarte que están ahí seguirás acumulando cosas.

6.-Doblar verticalmente la ropa. Si doblas la ropa de manera vertical ocupará menos espacio.

7.-No gastes dinero en productos de almacenaje. Para no gastar dinero en artículos para almacenar, opta por las cajas de zapatos vacías.

8.-Decoración minimalista. Así evitas cargar el ambiente de la casa. 

9.-Aplica los mismos consejos en todos los ambientes. Deberás organizar cada espacio de tu casa de la misma forma, preguntándote si te hacen feliz o no y, en función a ello, los conservas o te deshaces de ellos.